lunes, 1 de diciembre de 2014

La pobre paradoja



      No quiero una foto ni en color ni en blanco y negro porque lo único que vería sería la ilusión de un momento pasado al que debo llamar recuerdo y no hay recuerdos compartidos.


      No quiero un principio porque delata, tan solo ya la palabra, la existencia de un final de los que no se puede evitar.


      No quiero un mañana porque si algo he aprendido del ayer es que será un recuerdo en futuro que algún día se convertirá en pasado haciéndome ver que sólo fue una ilusión.



      No quiero un amor que cambie mi vida porque los tiempos que corren, que no sé hacia dónde, me han enseñado que sin moneda no hay cambio y soy demasiado pobre.


      Tal vez quise y tal vez querré pero hoy, en este momento, recuerda que fue el que te deje de querer y como el momento es mío, de lo poco que tengo y debo atesorar, he decidido que ahora, en este preciso instante, ya no quiero ni debo quererte y, como consecuencia, tampoco debo, en el más amplio sentido de la palabra, querer.


      Sólo quiero no querer.





14 comentarios:

  1. Hola, Ana Lía. Cuando el dolor, la rabia y la tristeza queden definitivamente atrás, volverás a desear querer y que te quieran. Lo sé por propia experiencia. Y, ¿sabes qué?, te lo deseo. Deseo que desees amar y ser amada. No hay sensación comparable, te lo aseguro.
    Un abrazo, Ana Lía.

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    1. Ohhh!!! Gracias por tu comentario y optimismo. Intenté expresar (creo que no muy bien) un sentimiento que es paradójico porque desemboca en no querer querer que también es paradoja. Es como ser millonario por sentir pero a la vez querer ser pobre por no poder soportarlo....Me resultó curioso. Un abrazote

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  2. Chica, esto puede hacer daño si uno se lo toma como personal, sobretodo porque suena brutalmente sincero y la verdad duele más que las patadas. Como se trata de transmitir sentimientos debo decir que has trasmitido sobresaliente. Me encantó!

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    1. Sí, exacto Miguel Ángel. Es sincero porque fue un momento que me sentí así. Al pensarlo me di cuenta que me sentía así no por la situación o la persona, más bien por la paradoja. Me impresionó ser tan así y de ahí, lo de separar el pasado del futuro y del presente. Concluí que es un sentimiento que casi todos hemos tenido y es feo porque es imposible. Como es un problema sin solución, deja de ser problema. Muchas gracias Miguel Ángel, un abrazote

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  3. Cuando uno quiere no querer quizás es que no puede evitar el hacerlo.
    Es cosa de costumbre.
    El texto es bueno y me gusta esa idea de tratar al tiempo con cierta distancia. Quizás con el amor que no sé si es lo mismo que el querer haya que hacer lo mismo.
    Un abrazo

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    1. Me gusta lo que has visto porque sería el contrario de un sentimiento positivo del que también se guarda el instante (o al menos se quiere guardar) en el que se tiene. Por eso lo del momento que debo atesorar. Es algo así como que no debo perder ese momento porque aunque malo, es mío. Un abrazote Max y muchas gracias

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  4. La palabra se asienta en el concepto de recuerdo. Soy palabra y te recuerdo, aunque tú no quieras hacerlo. No me haces falta para quererte, sólo tu recuerdo me sirve para ovillarme entre las sábanas y amarte. Saludos.

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    1. Ohhhh!!! Nel Morán. En primer lugar, un honor ser leída por ti. Por otro lado, me encanta como has visto la otra cara de la moneda........ El querer quedará y se vale del recuerdo además incluso de la palabra. Muchas gracias y un saludo

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  5. Qué complicados son a veces nuestros sentimientos, y sin embargo qué esclarecedores en algunos momentos de nuestra vida, aunque pasado el tiempo volvamos a no entenderlos o a encontrarlos liosos.

    Creo que el derecho a decidir lo que vamos a sentir, con pleno convencimiento y consciencia, es uno de los pocos lujos que nunca nos podrá arrebatar nadie, excepto quizás nuestro propio corazón, que a veces dispone otra cosa...

    Un escrito estupendo, lleno de paradojas, de matices, de imágenes hechas de tiempo. Lo he leído hasta tres veces para apreciarlo en toda su extensión. Genial!!

    Un gran abrazo.

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    1. Muchas gracias Julia. Sí, es algo lioso pero ahí está y como bien has dicho, muchas veces no es nuestra elección pues no podemos evitarlo. Un besote

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  6. Demos sostenernos a nosotros mismos para que, cuando llegue esa persona, dar lo mejor de nosotros. Me ha encantado tus versos, Ana: muy sentidos. ¡Besos!

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    1. Muchas gracias Alex! Un placer que estés aquí. También te envío besos!

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  7. Saludos Ana Lia, palabras muy duras y llenas de sentimientos. La vida enseña a veces de forma muy dura, querer no querer es ciertamente una paradoja y por lo tanto como utópico. Muy profunda tu reflexión. Éxitos y bendiciones!

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    1. Muchas gracias, Mery! Todo el mundo quiere algo, de ahí a ambición y es difícil de conseguir. Pero querer no querer, es imposible :) Un abrazo

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