miércoles, 22 de abril de 2015

Un triángulo y un globo aerostático

   En mi tediosa rutina, soportaba diariamente a niños subiendo y bajando, nerviosos e insoportables, de mi globo aerostático a pesar de ser un gran ingeniero industrial. Mi única evasión era conversar a través de un chat de una web completamente desconocida para solteros exigentes con una persona también anónima.

   Al comienzo, sólo quería charlar así que la busqué en el punto diametralmente opuesto del globo terráqueo a mi situación para evitar algún contacto que implicara bien que no me gustase o que yo no le gustase. Es decir, en Nueva Zelanda. Fue un error que no medí porque me enamoré perdidamente y era imposible conocernos. Por un lado, nuestras vidas y costumbres en nuestros respectivos países y, por otro, el dinero.
 
    Una noche, después de otro monótono día en mi vida, me espatarré en el sofá y encendí la tele. Estaban dando "Up", una película de animación para niños de un anciano que pone a su casa globos de helio para vivir una aventura; y me dije - ¡coño! ¡Pero si tengo un globo aerostático! - y sí, hice exactamente lo que estáis pensando. Preparé el petate e hice una rigurosa lista con lo más necesario (comida, brújula, ropa de abrigo, preservativos, hilo dental, paraguas,...).

    Sin esperar más, a la mañana siguiente emprendí el vuelo. El viaje fue muy tranquilo pero se me acabó la comida y descendí en algún lugar de Etiopía. Mal sitio para reponer alimentos y agua. No sé bien cómo pero lo conseguí y reanudé el viaje. Eso sí, con un bronceado divino.

    Sobrevolaba el océano cuando una fuerte tormenta me alcanzó. Intenté mantener la calma y aseguré mis provisiones con todas las cuerdas que pude. Tenía que descender aunque llegará al mar, tenía un bote salvavidas y eso podría ser mi salvación. Comencé a soltar lastre y creo que por una fuerte sacudida, me golpeé en la cabeza perdiendo el conocimiento.

     Desperté en una playa paradisiaca con el globo hecho pedazos pero, afortunadamente, pude recuperar algunas de mis pertenencias. El mapa estaba inservible y emborronado por lo que debía buscar personas en aquel lugar para saber dónde estaba. Por suerte vi a una pareja tomándose selfies y resultaron ser de Albacete. Me dijeron que estaba en Phuket, Tailandia. Es decir, me había desviado muchísimo y ahora no tenía medio de transporte ni dinero. Me tomé unas fotos con ellos para el facebook y me acompañaron a la policía de inmediato. Frente a la comisaria nos despedimos y nos dimos los face para hacernos amigos y que me pasaran las fotos.

     Lo primero que me pidieron allí fue mi pasaporte. Sí, lo olvidé en España. No pensé que lo necesitara. Me encerraron pero me permitieron hacer una llamada. Llamé a mi amada, Mariana Elisabeth, en, supuestamente, Nueva Zelanda, pero me contestó una voz sensual diciendo - Óyeme papito, quizás hemos llegado demasiado lejos, tú sabes. Llevas semanas sin conectarte y han pasado tantas cosas desde que no estás... No fui del todo sincera, no soy neozelandesa. No puedo ayudarte, mi amor. Además estos días he conocido a un japonés en la web, tú sabes. Creo que estoy enamorada. Cuídate. Besos -.
   
      Después de innumerables líos diplomáticos, me deportaron. Ya han pasado algunos meses de esto y he conseguido recuperarme emocional y económicamente. Un momento, me llaman al móvil - Dígame -.

- Konnichiwa. Soy japonés pescador de tu amor. Yo en prisión El Salvador. Ven rescatarme porque yo dulce en boca de lobos. Remé y remé pero barca japonesa no soportar tempestad. Yo olvidar pasaporte por prisas -.

- ¿Qué tal, Hiroshi? ¿Cuánto tiempo? Ya decía yo que no te conectabas y han pasado tantas cosas desde que no estás... No fui del todo sincero, no soy sudafricano. Espero que lo entiendas. Suerte y hazte tatuajes, tal vez parezca que perteneces a las maras. ¡Ánimo! Te mando un abrazo -. Ya colgué.

        ¡Qué curiosa esta llamada! A ver si va a ser el japonés de Mariana. El mundo es un pañuelo. Pues lo dicho, que ya estoy bien y disfruto enormemente de mi trabajo en el McDonalds a pesar de todo.


20 comentarios:

  1. Jajajajajajajajaja, ¡GLORIOSO, TORRENCIAL, MULTICULTURAL! Me he reído mogollón, Ana. Está tan bien hilado, tan vertiginoso, tan divertido... UNA GOZADA. Bsos

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    1. Muchas gracias Fer. Pues si te has reído, objetivo conseguido. Besos :)

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  2. Una desopilante aventura con varios giros inesperados.
    Un fuerte abrazo, Ana Lía.
    Saludos desde Nepal.

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    1. Qué bueno que te pareciera desopilante, sea lo que sea que signifique esa palabra que pronto preguntaré o buscaré :) Pensé que vivías en un planeta con forma de tablero de ajedrez pero me alegro que estés más cerca. Un fuerte abrazo Federico

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  3. Jijiji que lío, internet es muy traicionero. Nunca se sabe a quien tienes enfrente. Me ha encantado. Genial. Un besillo.

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    1. Muchas gracias María, me alegro que te guste. Un besazo!

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  4. Divertidísimo mar de líos contemporáneos Ana, un viaje por el mundo en un globo que bien podría vivirse con otro tipo de globo desde una cómoda silla frente a la pantalla del ordenador, risas por las cómicas situaciones y los personajes, brutales las conversaciones telefónicas XD. Una gozada de lectura.
    Abrazos, amiga! ;)

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    1. Muchas gracias Edgar, me alegra haberte hecho reír :) Abrazo, amigo!

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  5. muy bien estructurado el relato.
    enhorabuena

    carlos

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  6. Éstas son las consecuencias de la globalización y no lo digo por el globo de marras.
    Vaya lío de mil demonios entre guiris, globos, pirados, carceleros y nipones. El mundo antes era mas sencillo que ésto de Internet, donde a poco que te descuides quedas sin una puñetera brújula que te indique donde carajo está el norte y hacia donde debes dirigirte.
    En fin que como siempre tu texto está guay y eso es lo importante.
    Besos

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    1. jajajaja, sí. Mola que el cable de datos te funcine en Pernambuco y en Arabia pero siempre hay un pero. Muchas gracias Max y besos

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  7. Jajajajajja qué relato más loco, Ana!! Y a pesar de ser tan divertido no pasan desapercibidas las críticas a la falta de sinceridad en la red, al amor de conveniencia de algunas personas, a la excesiva aficción a colgar nuestras vidas en las redes sociales, etc. Lo tiene todo, inteligente y capaz de provocar carcajadas, me encantó!!

    Un super abrazo, que tengas un finde genial!!

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    1. Muchas gracias Julia, me alegro haberte hecho reír. Voy a inflar los globos de helio, que pases también un buen fin de semana :) Besos

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  8. Pasan cosas inesperadas, muy buen relato. Ya lo decía Julio Verne: Nunca jamas olvidar los preservativos y el hilo dental si vas a viajar en Globo. Konnichi wa, Ana Lía Rodriguez san.

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    1. jajaja, mira que se lo dijo a Ned Land y a Consejo, qué gran consejo! Grande Julio, ajjaja. Muchas gracias Carlos ;) Besos

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  9. Hola Ana Lía.
    Me ha encantado tu relato.
    Es muy, muy cómico.
    Que gran verdad lo de las relaciones en la red.
    Disfruté muchísimo todas las peripecias de tu protagonista.
    Muy bueno.
    Felicidades Anita.
    Un gran abrazo.

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    1. Muchas gracias Lucía :) Nosé si el saludo en japonés está bien pero me alegra que lo hayas disfrutado. Si pudiera me iba contigo aunque solo fuera para tomar un café. Un fuerte abrazo

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  10. Qué traicionero Internet y qué traicionero el tiempo. Un relato que consigue hacer reír con sus momentos liosos entre las situaciones y los personajes de todas partes del mundo.
    El prota vivió toda una aventura, después de todo, inspirada por la gran película ''Up''. No logró encontrar a su amor y le detuvieron en un país desconocido, pero al menos salió de su rutina, aunque por lo contento que estaba al final, no parece que le gustase mucho... no me extraña, claro.
    Un abrazo, Ana.

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    1. Muchas gracias, Ricardo. Me alegro que te hayas divertido :) Un abrazo!

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