martes, 12 de mayo de 2015

El concierto del amor pasajero

El tacto de una fría y metálica cafetera italiana. Agua y buen café molido en el filtro. Sólo queda ponerla al fuego, al máximo, y esperar que gorgotee.

En la mesa mis dedos percusionan con suavidad el ritmo de un viejo bolero mientras en mi mente pasan ligeros recuerdos del aroma de tu pelo esa hermosa primera vez.

Mi perfume, elegido minuciosamente como reclamo para despertar tus instintos más básicos, más el armonioso concierto de fragancias en tu bello jardín con lilas, pasifloras y alhelis; nos unieron apasionadamente en ese tiempo que, sin duda, fue el mejor.

Ahora no huelo nada, tampoco tú. Apareces por la puerta y me dices - ya me voy a trabajar, tal vez no vuelva - y comprendo que has encontrado quizás otras flores más bellas con un agradable olor. Al fin y al cabo, eres un experto jardinero y nunca te dedicarás solamente a una única flor.

- También he de ir a trabajar y tal vez no quiero que vuelvas pero debo reconocer que fue bonito mientras duró - replico sin más, sin rencores ni odios.

La última vez que lo veo es de espaldas dudando en el umbral de la puerta y, al fin, se marcha.

Me sonrío y me doy cuenta que es mejor haber vivido ese fuego durante un tiempo, dejar que gorgoteen esos recuerdos, y disfrutar de este apacible aroma a café que queda luego.
 

26 comentarios:

  1. Una despedida con buen sabor de boca, con olor a café. Genial despedida. Un besillo preciosa.

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  2. Coincido, una bonita y aromática despedida. muy bueno Ana Lía. Besos!!

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  3. Buena conclusión, totalmente de acuerdo, siempre nos queda un buen café.

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    1. Pues sí. Tengo que mirar la forma de incluir una blogcafetera jaja.....gracias Paola, un abrazo!

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  4. Un relato tremendamente olfativo, Ana. Olor a café y a lilas, a perfumes ocultos y embriagadores. Hemos perdido, desgraciadamente, la capacidad de oler y de descifrar el código que se esconde en lo olores. Luego, el tempo del relato es "adagio sostenuto" y encaja de cine con esas fragancias, hasta con el título. Hay que saborearlo despacio. Como los buenos cafés. No dejas de sorprenderme, mon ami. Bsos

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    1. Muchas gracias Fer. ¿Sabes qué? Hice hace algunos años un gran curso de enología, me gusta el vino. Entrenábamos el olfato y me arrepiento de no haberlo aprovechado. Me apunté para beber gratis, jajaja. Era joven y lela (también lila). Besos mon ami

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  5. El cariño es el como el poso que queda en la taza. Sigue oliendo bien, pero tenemos ganas de otra taza bien cargada. Muy buen relato, Ana.

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    1. Gracias Alejandro! Pues sí, qué placer el de las tazas "bien cargadas".....tan efímero y tan bonito. Un abrazo

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  6. Por desgracia la mayoría de las despedidas no son tan tranquilas. Muy buen.
    Un saludo

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  7. Un bello micro. Huele al tallo cortado de una flor marchita. Por suerte vivimos en un jardín repleto de aromas y colores nuevos.
    Un instante en el que parece que la protagonista ha superado el primer sorbo amargo de la despedida y empieza a disfrutar de nuevo del sabor de un buen café.
    Abrazo, compañera. ;)

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    1. Ohh! Sí, el café es amargo pero está bueno :) Gracias y abrazo, compañero

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  8. Un micro repleto de sensaciones, que despierta los sentidos, sobre todo el del olfato. Un amor pasajero dulce como las flores que les acompañó durante ese mágico y breve viaje, y una despedida que a diferencia de muchas otras y del café, no es tan amarga, pues lo aceptan ambos. El último párrafo es magnífico, volviendo al principio con el café.
    Un abrazo, Ana.

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  9. Qué fácil parece en la teoría y qué difícil es en la práctica: dejarle ir sin odios ni rencores, disfrutando de los recuerdos una tarde cualquiera y del café...

    Un relato que apela a los sentidos, Ana, muy original!!

    Un súper abrazo de miercoles!!

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    1. Muchas gracias Julia! Un abrazo de miércoles y si pudiera ya sabes que nos tomaríamos un cafetín para charlar durante horas y horas y horas..... Besos

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  10. Muy bien llevado este microrrelato, Ana.
    Me gustó mucho el final en el que volvés al principio.
    Un fuerte abrazo.

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  11. Ni de coña, tía. Las autoflagelaciones son una mierda siempre. Pa' lante y muy tiesa que se te da requetebien.
    Ni café, ni leches. Mándalo a plantar espárragos y luego que se los fría en una sarten.
    Venga yo pongo el bolero:
    https://www.youtube.com/watch?v=Dl8H8kgmZNM

    Besitos hacia México

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    1. Tremenda Roberta! Me encanta :) Gracias Max. Asperger, plantar asperger (suena más bohemio, es en francés). Besos hacia Galicia, paraíso terrenal!

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  12. Ana,
    Me ha quedado el olor de ese café, sabiendo que se recuerda pero se sigue buscando otros aromas. Elegante manera de terminar una relación que nada aporta. Difícil darse cuenta y difícil ser tan valiente para decir hasta aquí y ya no más.
    Muy bien descrito haciendo sentir esos olores.
    Saludos

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    1. Muchas gracias Conxita! Ya, yo de esas cosas no entiendo pero supongo que será como en la guerra: Una retirada a tiempo es una victoria :) Un abrazo

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  13. "Me voy pa el pueblo, hoy no es mi día..."como diría la canción...
    Cachi en diez, mozica, qué día llevo contigo...,
    te queda un paquete tissues?
    No se pué ser una sentimental, y encima día tormentoso que hace aquí, uff...., me voy a poner otro café a ver si por lo menos me cambia el humor y me pongo de los nervios..,-@

    Me ha parecido precioso, que lo sepas y que conste

    un abrazote, Ana

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    1. Muchas gracias, Clara :) Pues yo también me haré otro café, me convenciste. Un abrazo guapísima!

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