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lunes, 22 de mayo de 2017

Mortales palabras inmortales

Son espadas las palabras 
que se dicen para herir.
Sus hojas son afiladas
y desangran lentamente
en las guerras y en amores
que se muere hasta la vida
por las flores
que algún día
no estuvieron tan marchitas
y no son para decorar
tristes y podridas tumbas 
de los que aunque ahora muertos
aún están caminando en vida


sábado, 28 de marzo de 2015

Decadente

La decadencia comienza cuando no hay ni deseos de buenos días,
cuando las palabras por buenas ofenden
y cuando de la hipocresía se hace virtud.

También si el perdón se utiliza abusado
se transforma en fina costumbre
y, con el tiempo, en obligación;

y potencia y acelera,
siendo tan mala causa como mala consecuencia,
entrando en un bucle mayor.

Es un final en sí la decadencia
por lo que después de ella
ya no hay lugar para consentir un error.

Quizás un error se perdone. 
Tal vez dos puedan pasar
pero más de esa cantidad
líbrate de perdonar.

La decandencia comienza cuando,
por haber permitido tanto,
empiezas a entender a la fuerza
que no debes perdonar más.


Ilustración de Francisco de Anda

viernes, 20 de marzo de 2015

Flores cortadas

Manifiesto femenino que no feminista


    Un buen guiso puede hacerse con papas o simplemente con arroz o legumbre pero lo que es fundamental para darle el mejor sabor, además de la carne, es la cebolla y bien troceadita.
 
   Los años pasan y la práctica rebanando hortalizas convirtió a Berta en toda una experta aunque nunca hubiera tomado clases de cocina excepto aquellas que ofrece sin más la vida, esas de asistencia obligatoria por culpa de la necesidad. 

    Es probable que lo más común entre todas las mujeres del planeta sea la adquisición de una increíble división de la atención por la necesidad de atender al resto. En primer lugar, desde niñas deben jugar tanto a las cocinitas como a las muñecas entre las que cabe destacar a las Barbies (la rubia perfecta que curiosamente todos los hombres desean pero ninguno valora) y las que son bebés con todos sus complementos, incluso "popo" de mentira para aprender a limpiarlo.
    Más tarde, en estudiar para hacerse una mujer de bien pero con mucho cuidado de no olvidar su aspecto físico para poder encontrar en el futuro un "buen" marido.
 
    Una vez que su día necesite 38 horas para poder atender tanto su trabajo como su quehacer doméstico, debe prepararse para ser mamá y, por lo tanto, sumarle al día otras 24 horas más.
 
     Las lágrimas de Berta caían sobre la cebolla recordando como poco a poco, el tiempo y las circunstancias, habían hecho que en su vida, dividir así la atención fuera lo más normal del mundo. Incluso absorta en esos pensamientos su destreza con el cuchillo era impecable. Su llanto crecía exponencialmente a medida que rajaba la cebolla intentando entender el por qué a las flores se las corta y recorta haciendo que pierdan así su aroma.

- Mamá, ¿por qué lloras? - le dijo su hija de cinco años abrazándole una pierna.

- Es por la cebolla, mi vida - dijo secándose con el mandil disimulando que lo que hace es cortar cebolla para poder llorar tranquila.


lunes, 16 de marzo de 2015

El color de mañana

El futuro está teñido
de suspiros que provocan
los recuerdos de los momentos
felices que jamás tuvimos.



domingo, 9 de noviembre de 2014

Poeta indiferencia

Ya pusieron el cartel en el viejo boulevard
hubo tantos sueños rotos que tuvieron que cerrar.
Ya no hay charcos caballeros que inviten a bailar
ni luceros en el cielo con los que poder soñar.

Hay moneda sin amor
bien barata y perfumada.
Hay sintrom sin corazón
con las cuentas nacaradas.
Hay ovejas descarriadas
balando la misma canción
dormidas en los laureles
sin rebaño ni pastor.

Ya no hay tristes bandoneones
de melodías rasgadas.
Ya no hay gritos en el cielo
por la cruz en la balanza.
Ya no hay miradas furtivas
ni pupilas dilatadas
porque ya no hay sentimientos
ni sueños, ni valores, ni nada.




viernes, 17 de octubre de 2014

La mejor comunicación es con la lengua

Relato para el concurso a dúo Amor/Odio
Colaboración de Fernando Mora y Ana Lía Rodríguez


     Mark esperó en el portal a que apareciera Britney por la escalera. Como todo buen caballero portaba, entre sus manos temblorosas, el ramillete para ponerle en su frágil muñeca. Apareció, de pronto, como un ángel bajando las escaleras.

- ¿Qué tontería es esa Marga? ¿Dónde se ha visto que un guaje de 17 años sea un caballero? Según como lo has descrito, ¿qué coño va a temblar? Es el capitán del equipo de fútbol – escribió Adrián en el google Drive cortándola de forma brusca.

Su vestido, de un deslumbrante tono pastel, dejaba entrever un recatado escote. Sus brazos, cubiertos por delicados guantes de organdí, parecían etéreos. La madre de Britney no pudo reprimir una lágrima de orgullo. Su padre, adusto, pipa en ristre, asentía aprobando, sin perder un ápice su dignidad.

- De verdad, Adrián, que tienes la sensibilidad de un botijo. Ya presumías de ella cuando empezamos a salir. Sólo me acompañabas al portal para magrearte conmigo. Y yo te dejaba hacer porque estaba perdidamente enamorada de ti. Qué niñata era – editó Marga cambiando el color de la fuente.

     Mark le ofreció la mejor de sus sonrisas. La colocó el ramillete sobre el guante sujetándola suavemente. Estaba atónito frente a tanta belleza y fue ahí, justo en ese preciso instante, donde se dio cuenta que la amaría eternamente. Serían los reyes del baile de fin de curso.

- ¡No te pongas así! Tus pechos siempre me gustaron más y eras facilona. Además que importa si ella nunca me hizo caso. Al final me casé contigo, ¿no? Escribe y no te enfades. A ver si ganamos este concurso. O si quieres lo dejamos para luego y cenamos, ¿qué hay de cena? Tengo hambre – mecanografió Adrián.

Corrió a abrirle la puerta del Cadillac ElDorado de su padre. Britney temblaba como una hoja. Había soñado con este baile toda su vida y ahora se iba a cumplir. Con Mark.

- ¿Es que no escuchas nunca? Estoy harta de tu falta de respeto. Sólo me quieres para que te cocine o lave tus asquerosos calzoncillos. Los gestos de cariño ya sólo los reservas cuando quieres que me abra de piernas. Y casi ni eso. Sólo te falta, al terminar, limpiarte con las cortinas. Lo nuestro se nos está escurriendo entre las manos – contestó Marga cambiando la fuente para que destacara.

- Marga, no cierres el Drive. ¡Por favor te lo pido! Eres muy escandalosa y tergiversas lo que pongo. No mal interpretes. Te has desconectado. No me obligues a usar el Whatsapp que no me entran los dedos en las teclas. Contesta o me levanto. Me voy a levantar. Me estoy levantando – escribió Adrián cambiando el tamaño de la letra.

- Abre  ¡por favor! No te pongas así. Es sólo una ficción para un concurso – dijo desde el otro lado de la puerta del cuarto escuchando un sollozo.

- Pero ¿es que no te das cuenta que ya no nos comunicamos más que por chat? ¿Qué nos está pasando? Ya sé que es un cuento de hadas con lo que vamos a concursar. La vida real no es así y el amor es algo mucho más vulgar, pura química cerebral. Pero me entristece que veas a Britney como nunca me has mirado a mí. Y me hubiera gustado que lo nuestro hubiera sido un poco más cursi – contestó Marga llorando y abriendo la puerta.

- ¡Anda tonta! No te pongas así. ¿Quién tiene mis pechotes? ¡Nene quiere leche! ¿Un pinchito rápido? – dijo Adrián magreándola y causándola una sonrisa.


- Ya estamos como siempre – contestó Marga quitándose la falda y obligándole a agacharse.


sábado, 9 de agosto de 2014

Parsimoniosis

     El mundo está muy enfermo. Va a ser difícil quitarle este gran mal. El mundo padece algo que he convenido llamarlo "parsimoniosis".

     La parsimonia, según la primera definición de la R.A.E., es: Lentitud y sosiego en el modo de hablar o de obrar; flema, frialdad de ánimo.}


     El sufijo -sis procede del griego: En medicina principalmente, significa 'estado irregular' o 'enfermedad'. Suele ir precedido de e, a y, con mayor frecuencia, o.


     Pues bien. He llegado a la conclusión de que, para erradicar todos los problemas del mundo, tenemos que curar a parte de la sociedad de esta enfermedad.


     Para poder hacerlo hay que averiguar las causas y para ello necesito obtener mucha información sobre los síntomas de este horrible mal. He recogido ejemplos de seres humanos que he ido observando a lo largo de mi vida.

Sintomatología:

He comprobado que se ha extendido a lo largo de los años muy rápido y a un nivel internacional. De ahí que lo haya clasificado como pandemia.

Sujeto número 1: Personal de instituciones públicas.
La persona presenta cansancio. No levanta la mirada, curiosamente vacía, de la pantalla. Sus pasos son arrastrados. Al cabo de unos días he retomado la observación y no ha habido ningún cambio en su actitud. Sigue deprimido, como sin vida y funcionando mecánicamente. Me sorprendió el tercer día puesto que no me ha dicho ni buenos días teniendo en cuenta que a estas alturas ya debería resultarle conocida. Síntomas: fatiga, vista cansada, posibles vértigos, dolores óseos y pérdida de memoria.

Sujeto número 2: Personal de algunos comercios de comida “rápida”.
La persona pronuncia los mismos sonidos articulados constantemente. Son oraciones interrogativas coherentes pero se repiten con el mismo tono e intensidad. Continua masticación de chicle. Un rasgo común al sujeto número 1 es la mirada vacía y el arrastre de los pies. Le doy información incoherente a sus preguntas y repite de nuevo su pregunta con el mismo tono e intensidad. Síntomas: fatiga, vista cansada, posibles vértigos y dolores óseos al igual que el sujeto anterior. Aparecen nuevos, la halitosis y falta de comprensión verbal.

Sujeto número 3: Padres y madres come-pipas.
La persona está en una cafetería con otras personas que padecen la misma enfermedad y curiosamente todas tienen ahí a sus hijos. Ninguna de ellas presta atención a los niños los cuales muestran una enfermedad contraria a la parsimoniosis. La persona no muestra interés hacia otras personas que protestan por el comportamiento de su hijo. A dos metros de distancia tiene una papelera y aun así, tira las cáscaras al suelo. Se cuela en la cola alegando que tiene un hijo (al que antes nunca hizo caso) y, por lo tanto, más prisa. Una vez ha llegado al primer lugar de la cola se queja por algo e intenta regatear el precio alegando de nuevo que tiene un hijo. Síntomas: fatiga, vista cansada, pérdida de memoria, falta de comprensión verbal, falta de percepción espacial, psicopatía y sociopatía.

Sujeto número 4: Familiares/amigos mayores.
La persona me ha contado en un mes la misma historia unas mil veces al igual que el sujeto número 2. También la he interrumpido con comentarios incoherentes y continúa contando la historia con los mismos detalles, el mismo tono y la misma intensidad. No me deja abandonar el domicilio sin haber comido grandes cantidades de comida y sin coger una chaqueta por si refresca. Recurre al chantaje emocional para intentar manipularme. Síntomas: Los del sujeto número 1, 2 y 3.

     Cabe destacar que el comportamiento y síntoma más común es que estas personas forman grandes colas en cualquier establecimiento, local, empresa,....


     Las causas son, por el momento, completamente desconocidas. Continúo trabajando en ello para evitar su propagación.


     Como curiosidad he encontrado la cura de forma casual. Igual que Percy Spender al derretírsele el chocolate en su bolsillo. En primer lugar es necesario un objeto contundente (extintor, bate de beisbol,...). Hay que localizar un punto estratégico y alto (sobre una mesa, silla,...). Fijar la mirada en la persona afectada y pronunciar las siguientes palabras en el orden en el que están escritas. Es fundamental hacerlo en voz alta y con mucha seguridad. Si se carece de una potente voz es mejor utilizar un megáfono. La clave se encuentra en poner énfasis en las palabras que pondré en mayúscula:


“Pero, ¿qué PUTA MIERDA es está? ¿Por qué COÑO no espabilas tu PUTA CARAJA? ¡Parece que en vez de SANGRE, tienes HORCHATA en tus venas! ¡Me tienes hasta los COJONES! ¡Eres un MALDITO inadaptado que sólo consigue retrasarnos a todos! El mundo sería mucho mejor sin CABRONES como tú. Medita la posibilidad de meterte un PUTO TIRO y librarnos así a todos de tu JODIDO desprecio por la vida.” 


     Es importante terminar con un duro golpe sobre el suelo con el objeto contundente.


     Si alguien encuentra una cura menos invasiva u otro remedio más diplomático háganmelo saber. Mi dirección es la siguiente:


Centro Penitenciario Madrid V (Soto del Real)
Ctra. Comarcal 611, km 37,6
28770 – Soto del Real (Madrid)
Bloque 3, Celda 102